Trabalenguas
A ver si eres capaz de pronunciar, sin equivocarte y a buena velocidad, el trabalenguas de Navalagamella. Si crees que ya sólo decir el nombre del pueblo es complicado, ¿cómo te apañas para citar a sus siete navalagamellitos?
Vamos a probar: “Navalagamella y los siete navalagamellitos: navalagamellito uno, navalagamellito dos, navalagamellito tres, navalagamellito cuatro, navalagamellito cinco, navalagamellito seis y navalagamellito siete”.
¿Qué tal te ha salido? Te vamos a dar un truco y una explicación. El truco es separar el nombre del pueblo en las tres palabras que lo forman: Nava-la-gamella (que significa Valle-la-gamella).
Y la explicación de los siete navalagamellitos se refiere a los siente templos que hubo antaño. Hoy, además de la casi catedralicia iglesia de Nuestra Señora de la Estrella, quedan otros tres en pie, la ermita del Santísimo Cristo de la Sangre (junto a la carretera a Colmenar del Arroyo), la de San José (junto a la de Fresnedillas de la Oliva) y la de San Miguel de la Encina, el patrón.
Ésta última se encuentra en una preciosa dehesa a 2 kilómetros del municipio y se visita tres días al año: el Lunes de Pascua, en la romería de mayo y el 29 de septiembre, festividad de San Miguel de Vendimias, aunque en Navalagamella San Miguel es el 8 de mayo, fecha de su aparición a un pastor siglos atrás en una encina de esa finca.
Pero también hubo ermitas de San Pedro, San Gregorio, La Encarnación y San Sebastián, otros navalagamellitos a los que se refiere el simpático trabalenguas de Navalagamella.